Proyecto de Ley
Una Ley Nacional Para la Formación Docente
Impulsada por el senador Eduardo Aguilar
Una ley nacional para la formación docente
Hace dos años se presentó en la provincia un proyecto dedicado a la formación docente que planteaba crear un programa de fortalecimiento, con becas y criterios específicos. Lo había elaborado Eduardo Aguilar -con Mariel Gerzel y Néstor Marcón- antes de asumir como senador.
La iniciativa propone “afirmar la formación inicial, a partir del fortalecimiento de la calidad en los institutos”.
Un primer paso consiste en propiciar un posgrado para formadores de maestros, financiado por el Ministerio de Educación de la Nación y con el respaldo suficiente para más adelante convertirse en un requisito para la acreditación de los institutos.
Además prevé una especialización en gestión educativa para los directivos y otra en liderazgo de proyectos pedagógicos, ambas con recursos del Infod y de la cartera nacional.
“Es una reforma fuerte del sistema, que consolida lo que viene haciendo el Instituto Nacional de Formación Docente (Infod) y aporta otros aspectos complementarios”, aseguró el legislador a Siete Días en la Educación.
El objetivo inmediato: propiciar carreras con contenidos federales (currícula) para títulos con validez nacional y una mayor democratización en los institutos, que permita elegir además del rector, también a otros referentes de los claustros (alumnos, docentes, no docentes) con un esquema similar al de las universidades.
SIETE DÍAS EN LA EDUCACIÓN: ¿Este proyecto tiene alguna relación con la ley de Educación Superior?
-No, no se mete con el sistema universitario. El subsistema de formación docente que depende de las universidades se hablará cuando se trate esa ley, que es otra cosa. Este proyecto busca fortalecer a los institutos y darles un carácter muy parecido al de las universidades.
También aborda la creación de un sistema de becas para promedios destacados del secundario y de los institutos. Para que los estudiantes ingresen y terminen la carrera, y que para promoverla activamente podamos decirle a los jóvenes: “Ésta es la carrera más importante de todas; si querés cambiar el mundo dedicate a ser docente”. Obviamente que en el medio está el componente salarial, porque con un sueldo de 8.000 pesos al mes es lógico que un profesional brillante no quiera dedicarse a la docencia, salvo que tenga una vocación fortísima. Con el tiempo hay que levantar los salarios, mejorar la formación y mejorar el reconocimiento simbólico.
-En muchos contextos las opciones hoy todavía son ser maestro o policía
-Es cierto. Forma parte de la realidad. Y muchos son primera generación en la familia que termina el secundario y estudia en un terciario. Es un avance social pero exige avanzar en lo pedagógico también, en el capital cultural, en la formación previa.
-La idea es ir por más
-Claro, así como se creó un fondo especial para la educación técnica, también proponemos uno para fortalecer a los institutos. Tratar de captar buenos alumnos con las becas, fortalecer a los docentes y crear un esquema de evaluación. Que en el cuarto año de la carrera haya una evaluación estándar nacional, que permita rearmar la oferta y sea la misma para Taco Pozo o la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
-¿Quiénes participaron en la discusión del proyecto?
-El ministro Alberto Sileoni y su vice Jaime Perczyk. En Diputados está el apoyo de Adriana Puigrós y de Mario Oporto. Y el miércoles van a estar todas las organizaciones que trabajan en la temática, como el Cippec.
Con la directora del Infod, Verónica Piovani fue con quien más trabajamos para darle forma al borrador y evitar que muchas cosas que se lograron se pierdan, como el plan nacional de formación docente continua. Todos coinciden en señalar que la descentralización de la educación fue exagerada. Hay gente que cree que hay que volver atrás y que todo dependa de la órbita nacional, incluidas las escuelas. Esta ley le devuelve muchas facultades al gobierno nacional en la cuestión de la formación docente. Entonces ahora al Consejo Federal y al Infod se les devuelven facultades y responsabilidades. Además en el financiamiento las provincias pueden hacer muy poco esfuerzo.
-De ahí tantas desigualdades entre regiones
-Obviamente, porque el sistema pasó a las provincias en un contexto de fuerte desempleo en los 90, lo que generó la apertura de institutos en varias ciudades. En la Argentina hay 1.500 institutos, mientras que son 30 en Francia. Acá no podemos decirles que los cierren, tenemos que trabajar una estrategia de fortalecimiento, coordinar la oferta y evitar que se abran más institutos.
-Es un proceso muy complejo
-Sí, pero la actual descentralización a nosotros (regionalmente) nos perjudica. Con una formación gratuita y pagada por el gobierno nacional las acciones se institucionalizan. En la actualidad se destina a la formación docente unos 700 millones; nosotros impulsamos un fondo que asigne más del doble, unos 1.700 millones de pesos.
-¿Quiénes van a capacitar a los formadores?
-Los pondrá el gobierno nacional, al principio seguramente se contemplarán instancias semipresenciales (además de las presenciales). Es un gran esfuerzo pero la ley apunta a dar un paso más en calidad. Hablamos de la inclusión del sistema, ahora que la gente está dentro quienes tienen que acompañarla son los maestros. La carrera de maestro tiene mucho impacto.
Qué pedirle a un jerárquico
“Esta ley viene a cambiar la carrera docente, porque crea cargos especializados”, adelanta Aguilar. “Hoy si querés ascender, para ser director, tenés que dejar de dar clases. Esta ley permite ascender -previa especialización y por concurso- y seguir dando clases”.
Además para los docentes de primero a tercer grado se crea el cargo de coordinador de nivel inicial, al que accederá por concurso quien haya hecho un posgrado de especialización, mientras sigue frente al grado. Lo mimo para secundaria, con un coordinador de matemática, por ejemplo. Así un buen profesor podrá capacitarse, ascender (ya no solo por la antigüedad), ganar más dinero y seguir aprovechando la experiencia acumulada con nuevos alumnos.
El proyecto prevé que el Ministerio de Educación diseñe posgrados acordes con cada modalidad: uno para docentes que se desempeñan en contextos vulnerables, otro para el que es tutor y otro para el acompañante del docente novel, una de las nuevas figuras que se plantean.
“Proponemos crear cargos que tengan financiamiento nacional y a partir de ahí queda sujeto a la discusión paritaria, para que el docente no deje de dar clase y pueda ascender. Porque los buenos perfiles que llegan a ser directores, se los pierde como docentes”, describe el autor del proyecto.
Aguilar afirma que las reformas fuertes dan resultados dentro de 20 a 25 años y para implementarlas hay que “pelearse con mucha gente hoy”. He ahí que ningún político tenga incentivo para hacerlo, porque ¿para qué pagar el costo de algo que no se va a ver en lo inmediato? “Por eso no se hacen reformas profundas en el sistema”, opina.
Calidad y fideos baratos
En cuanto a la administración de los comedores en manos de los docentes, el senador aporta una mirada autocrítica: “Hace poco le decía al gobernador que no tenemos ninguna autoridad moral para pedirle más calidad educativa a quien se le está haciendo comprar fideos o arroz más barato; no podés tener una agenda de calidad si él tiene que hacer eso. El director se tiene que encargar de formar a su equipo docente y por eso tratamos de sacar una reforma que le dé más autonomía y responsabilidad para formar mejor a sus equipos docentes”.
De ahí que uno de los proyectos que impulsa en la provincia apunta a cambiar el sistema de comedores escolares, para que ya no estén en manos de la escuela y el servicio se descentralice.
Además promueve una iniciativa provincial (a través del bloque del frente oficialista) la gratuidad en el servicio de transporte, cupo de viviendas y un carné para que los docentes puedan pagar por libros para su formación a mitad de precio.
En los objetivos
El artículo 73 de la Ley de Educación Nacional fija nueve objetivos en la formación de los docentes:
*Jerarquizarla y revalorizarla, como factor clave para mejorar la calidad.
*Desarrollar capacidades y conocimientos para cada nivel y modalidad.
*Incentivar la investigación y la innovación en la enseñanza.
*Fortalecer el desarrollo profesional en todos los niveles.
*Articular la continuidad de estudios universitarios.
*Planificar y desarrollar una formación desde el inicio y durante toda la carrera.
*Acreditar instituciones y carreras para el ejercicio de la profesión.
*Cooperación académica entre institutos, universidades e investigadores.
*Validez nacional para títulos y certificaciones docentes.
El nuevo proyecto promueve lineamientos afines que se organizan en seis ejes:
*Planificar la formación inicial y la formación docente continua, el apoyo pedagógico a las escuelas y la investigación educativa.
*Fortalecer y democratizar a los institutos.
*Promover vocaciones docentes, con apoyo a los estudiantes con desempeño académico destacado.
*Atender a las necesidades de cada provincia y a las prioridades de los niveles de enseñanza obligatoria.
*Propiciar una evaluación integral y periódica del sistema.
*Garantizar un fondo propio de financiamiento.